CONJURO DE LA LUNA Y UNAS MANOS DE TIJERA...

El prodigioso deseo de gobernar las profundidades y lanzarles por medio de la horca al precipicio, eran las extrañas circunstancias de la tiniebla de mis manos...
Te conté una historia poeta, de ángeles que gimen al dolor y otros que aman y no saben qué es ese sentimiento y huyen despavoridos... No cualquiera es un coleccionador de espantapájaros vivos, y más aún posee un teatro de sombras en la intemperie...
Presa de una ligera duda acerca de mi procedencia y del amor incestuoso de Poe
me extrañé al verme con vida aún, pues sabía que me había convertido en una diosa de ébano, me había hecho como en los cuentos de hadas, pero aún faltaban partes...
Mis gárgolas me habrían hecho pedazos de no ser por lo pervertidos que pueden llegar a ser los cuervos, que comunican a las tinieblas que otro muerto es recluído ... ¡ahora me perteneces! ¡espíritu!, ¡rie Caronte al transitar por las aguas!... y que aún bebiendo el intenso veneno derramado en mí y salido de mis labios que hace la muerte más apetitosa, le aniquila fébril y estrangula...
La ingenuidad extrema derivada de mi gran poder le hubo llevado a pensar a los ángeles, en sí había sido mi adversaria una Princesa de los actos Suicidas, más sabía que ya no lo sería jamás...Aunque no estuviese muerta... El amor por Ninómade se había extinguido, a sabiendas de lo trascendente que podía llegar a ser un corazón hecho trizas por unas tijeras, como el suspiro de su mirada a cinco centímetros de la mía, ¡a quien quieres engañar le dije a Ninómade sé perfectamente que no me amas! sé que eres un inhumano capaz de asesinar, no sabes amar, y te escudas en Dios... Vociferaba... no podía abrazarle sin que mis manos le dieran una cortada... mis manos eran garfios...
Como la exquisitez de mi altanería al mandar sobre mis corsarios de la noche siniestra... la luna llena en mis manos, me complacía despertar a Algenib con un beso escuálido... un ataque exquisto y corpóreo ante su presencia y como la belleza la poseo a cada milésima, hacía respirar al mundo la palabra DESEO... tengo un olfato, muy fino como los lobos y sé como son los sentimientos masoquistas... Mi deseo sería quedarme tan sólo un rato a ultimar algunos detalles aunque la velada se demoró en demasía, tanto que al salir de mis encajes lujuriosos no pude emprender el camino que me llevaría hasta Algenib, tal y como me dibujó en mi plano el bufón de Raphaela, Percibal, Llegué hasta su Castillo de Poetas Gigantes... Reconocí a Cortázar de inmediato... me guiñó el ojo... oscuras dibujando amenazas sobre mis bárbaros cuervos que me escribía Cervantes...
-¡Parecía que me eras conocida!- dijo Hesse al ver mis manos, el miedo de los infantes de las sombras se desdoblaba a mi paso, tenían miedo a la luz, miedo al ver mi tránsito, miedo a la fatalidad de mi poder. Y mientras avanzaba hacia el escribano, un demonio salió de improviso... los recuerdos de sus palabras, ¡te quiero! ¡no te amo!... ¡eran poderosas!. Entre el fango, el teatro, las sombras, me seguían enjambres de escritores locos que no me quitaban sus ojos de encima. Poco a poco y según me repetía a mí misma el por qué mis palabras escandalizan.... trataba de recordar a Algenib y como llegó en el momento oportuno..
le preguntaré al oráculo cíclope si es Algenib... es quién....
todo se iba haciendo más intenso, el terreno de letras, los seres literarios me rodearon y frente a mí se halló él... recitando los siete pecados capitales... Sus letras rugieron hacia un peñasco cercano sin perderle de vista y sus prosas comenzaron a rodearle y con sus característicos gestos comenzaron a pronunciar una especie de rezo promovido por el ángel suicida para engalanar la noche en que ella próxima a la muerte vió mi creación inconclusa con lágrimas en sus ojos... con uno de sus rezos, que ella misma originó. Todo estaba preparado para que comenzara el espectáculo en mi teatro de las sombras ¡Aquí no se mueve ni un personaje sin que yo lo ordene!, Oberón se asomaba para comenzar el primer acto de la barbarie, quedé sorprendida al ver como el escritor y el ángel se consolaban mutuamente en los castillos de hielo, deseaba un cuervo así de complaciente uno que me besara en los labios al caer la noche... ¡como les observaba! Y mientras el escribano no daba prenda ni decía donde estaba su castillo, si su pluma fué mía alguna vez en mis sueños de féretro, me ardía en los huesos la idea de un amor puro...
¡Basta! Déjenme sola!...
Y en unos instantes todo mi séquito de cuervos completo a excepción de Oberón y mi lobo Estepario desapareció en las tinieblas,
El amor me había dado las primeras cortadas... Y era perverso el estado del enamoramiento e idiota...

-¡No son tus alas de ébano, ni a tí a quién amo!...
nadie ama porque sí, aún cuando hay quienes te deseen sin manos...
La exquisitez y la exuberancia de tu belleza oscura, seguirá persistiendo de una y de otra renacerá una historia similar... pero ninguna será como esta...
Un alma pura se esconde tras tu faz de asesina, misteriosa y fría de mortales e inmortales sueños y tragedias conjuntas... El amor es cosa de humanos y el odio es un invento de tus demonios y todos juntos inventamos las historias fatídicas de quienes se cuentan y otras peores aún... que se inmolan y tú las escribes y la haces conocidas-
.. Salí de mi Castillo del Espanto con mi lobo en las estepas y miré la luz de otros ángeles y me horrorizé al ver mis manos, ¡cuéntame! ¿cómo sabes tantas cosas de mí? has pronunciado mi nombre en las tinieblas y me has reconocido sin temor alguno a que te destruya ¿Quién eres en realidad?
¡habla de una vez escritor! ¡porque has visto mis manos!...
Soy... Quien siempre debí...
¡Qué no ves como brilla mi medallón de los hebreos! Soy la Princesa de las pesadillas de Poe... cuando duermo simulo ser un ángel, mis alas están renovadas, ya no hay heridas en mi dorso y mis labios son coloreados por las ninfas de la misericordia.
¡No he perdido nada!...
Mis libros han sido abiertos...
¡Me has liberado!-
Y ¿sabes tú lo que es la felicidad Algenib? En el infierno tengo muy buenos amigos y saben de mi RENACER y les ANIQUILA...
¿Conoces la luna llena?...
-No, nunca la he conocido como plena, debe ser como la luna vista de noche desde la Tierra, pero tú que bien conoces sus danzas y a cambio me besarás en la boca unas tres veces-...
Algenib... me has besado y no recuerdo cuantas veces... hay algo en tí que me es familiar, si me besas de nuevo reconoceré tu saliva...
-Me conoces desde siempre Ligeia... Tu sabio poder me ha acechado en varias ocasiones.. tu instinto fiero, tu placer. ¡No me vayas a decir ahora que todo fue uno de tus hechizos y que estuve con otra!-...
...No, ¡es ella! ... yo jamás seré ese ángel, tengo manos de tijeras ¡no soy buena! ¡ya te lo dije!
-¿Qué? Entonces... ¡Ninómade estaba en lo cierto! NO SE PUEDE AMAR UN ESPEJISMO...
He creado una HISTORIA...
-Pero... ¿por qué?-
¡Para saber lo que es el amor!
y he huído...
...Todo está confuso, el escritor es quien sabe más de mí que yo misma, trataré de ser cautelosa... Podría ser un Dios Pagano este Algenib y ni cuenta me daría de su estirpe... unas estrellas se movían a una velocidad de vértigo en dirección a mi cuerpo hecho fuego, y la luna por encima de mi cabeza hacían presagiar la buena nueva: un nuevo conjuro le había dado de beber en la boca. Pero resultó que no fue tan cierto, poco a poco se hizo el alba, mi lobo reía, el silencio se apoderó del lugar y la luna se quedó dormida, se desvanecieron sin quedar ni rastro del escritor ¡y el ángel! ¿dónde está? fatal resultaba la palabra amor, aniquila a los que ama, pero les ama... es el castigo de ser la Princesa de las Sombras... estaba escrito en mis manos...

Se abrió un camino a la siniestra en mitad de un cielo encantado, que hubiese jurado haberlo visto antes en una de mis pesadillas de niñita Princesa, parecía descendente, muy descendente conforme caminaba por él y tenía miedo...
-Estos son tus terrenos, te mostraré el camino Ligeia, ¡quiero que cuando crezcas seas una Princesa Mala!-...
Me decía Poe antes de quedar dormida al alba...
Algenib comenzaba a escribir una historia y un ángel le seguía las huellas...
¡La luna se ha completado!...